Este pañuelo cuadrado destaca por su delicado estampado floral, con pequeñas flores en tonos de rosa, blanco y dorado que se esparcen libremente sobre un fondo verde profundo, enmarcadas por una doble cenefa gráfica en micropatrón. La composición evoca la ligereza de un cerezo en flor, transmitiendo frescura, romanticismo y un toque clásico atemporal.
Confeccionado en un tejido fluido y suave al tacto, con acabado en dobladillo enrollado a mano, es una pieza versátil que acompaña cualquier estación. Puede llevarse al cuello en nudo simple o en lazo, atado al asa de un bolso, como diadema o incluso como cinturón sobre un vestido liso.
Un accesorio pensado para aportar un toque de color y delicadeza a cualquier look, de la oficina a una cena. Combínalo con prendas lisas en tonos neutros para dejar el estampado en protagonismo, o con la variante en tonos terrosos para un efecto coordinado.



















